Etiqueta ERROR

Programador pragmático: el gato se ha comido mi código

Programador pragmático: el gato se ha comido mi código

Como desarrolladores antes o después vamos a enfrentarnos a una situación en la que hemos metido la pata. Lo importantes es como afrontamos esta situación para demostrar que somos grandes profesionales.

Código limpio: Pruebas automáticas

Código limpio: Pruebas automáticas

En esta entrada vamos a realizar una pequeña intruducción a las pruebas automáticas, ¿qué son? ¿para qué sirven? y sobre todo que caracterísiticas tienen que tener para ser realmente útiles.

Código limpio: Gestión de errores

Código limpio: Gestión de errores

En esta entrada vamos a ver que deberías tener en cuenta para mejorar la gestión de errores, como por ejemplo evitar el uso de códigos de error, separar la lógica de la gestión de errores y por supuesto evitar conocer los detalles de implementación de las clases que hay por debajo.

Código limpio: Funciones

Código limpio: Funciones

En esta entrada vamos a analizar el componente Lock de Symfony por ser un componente bastante sencillo de entender.  Este componente crea y administra bloqueos, un mecanismo para proporcionar acceso exclusivo a un recurso compartido al más puro estilo de los semáforos en el lenguaje de programación c.

¿Cómo actuar cuando cometemos un error?

¿Cómo actuar cuando cometemos un error?

Cualquier profesional se dedique al ámbito que se dedique, debe ser una garantía de profesionalidad, estando lo suficientemente atento al trabajo que realiza y demostrando la seriedad necesaria para garantizar que no se cometan errores tontos e innecesarios. Sin embargo, aunque suene a tópico, somos seres humanos y estamos expuestos a cometer errores que, sin lugar a dudas, perjudicarán a nuestros clientes. Cómo afrontes este error puede dar lugar a dos finales totalmente distintos. Puedes perder toda la confianza que hayas podido ganar como profesional y parecer una persona incompetente que probablemente no seas. o pedes actuar de manera profesional, no excusándote del error, ni echando balones fuera, demostrando así tu valía como profesional y recuperando la confianza perdida de tu cliente.